Macroeconomía
Inflación en Uruguay 2024: qué revelan los datos del INE mes a mes
Un análisis mensual de los datos del Índice de Precios al Consumo para comprender cómo evolucionó el costo de vida durante el año.
La inflación de 2024 bajo la lupa del dato
El Instituto Nacional de Estadística publicó a lo largo de 2024 registros del Índice de Precios al Consumo que mostraron una trayectoria descendente respecto a los picos de 2022, aunque con oscilaciones que revelan tensiones no resueltas en determinados sectores. La variación acumulada al cierre del tercer trimestre se situó en torno al 5,8%, un resultado considerado moderado dentro del contexto regional, pero que esconde disparidades importantes según el rubro considerado. Los alimentos procesados y los servicios regulados —agua, electricidad, transporte colectivo— acumularon subas significativamente superiores a la media del índice general. Esto implica que las familias con menor proporción de ingreso destinada al ahorro sintieron la inflación de manera más intensa que lo que sugiere el número titular publicado por el INE. El análisis mes a mes permite identificar tres momentos diferenciados: un primer trimestre con presión inflacionaria moderada, un segundo trimestre con repunte vinculado a tarifas públicas y un tercero con estabilización parcial. Para los hogares de ingresos medios de Maldonado y la costa este, el impacto fue especialmente visible en los costos de alquiler y en el precio de los productos de la canasta básica.
Qué pueden esperar los hogares en los próximos trimestres
Las proyecciones del Banco Central del Uruguay para el cierre de 2024 apuntan a una inflación anual dentro del rango meta de 3% a 6%, aunque economistas consultados por diversas fuentes señalan que mantener ese rango requerirá que no se materialicen riesgos externos como subas en los precios internacionales de energía o depreciación del peso frente al dólar. Pulseabyline no ofrece pronósticos propios ni recomendaciones de cobertura: nuestro rol es presentar la evidencia disponible y las lecturas que distintos analistas hacen de ella. Lo que sí muestran los datos es que la estabilidad del salario real —indicador que el INE también publica mensualmente— depende de que la inflación no vuelva a superar el crecimiento de las remuneraciones formales, algo que ocurrió en varios meses de 2022 y 2023. Seguir esa relación es fundamental para entender si las familias uruguayas están ganando o perdiendo capacidad adquisitiva, independientemente del número de inflación que encabece los titulares.